Mostrando entradas con la etiqueta television. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta television. Mostrar todas las entradas

¿Tele para los niños? Solo educativa, gracias

Perdonadme el atrevimiento pero me ha parecido interesante traducir este resumen de un artículo publicado en la revista Pediatrics que he leido esta mañana. The Immediate Impact of Different Types of Television on Young Children’s Executive Function (El efecto inmediato de diferentes tipos de televisión en la función ejecutiva de niños pequeños) por Angeline Lillard y Jennifer Peterson, del Departamento de Psicología de la Universidad de Virginia.

Objectivo: El objetivo de esta investigación era estudia si un programa de televisón rápido influye inmediatamente en la función ejecutiva (autoregulación, memoria de trabajo) de niños en edad pre escolar.

Metodos: Sesenta niños de cuatro años fueron asignados al azar a ver un programa de dibujos con ritmo rápido, a ver un programa de dibujos educativo o a dibujar durante 9 minutos. Después se les asignaron cuatro tareas requiriendo función ejecutiva, incluyendo el clásico retraso-de-gratificación y la Torre de Hanoi. Los padres completaron un cuestionario sobre los hábitos televisivos y la atención del niño.

Resultados: Niños que vieron televisión de ritmo rápido realizaron las tareas de función ejecutiva significativamente peor que los otros dos grupos cuando se aplicaron los controles de atención, edad y exposicion a la televisión del niño.

Conclusiones: Solo 9 minutos de visionado de dibujos de ritmo rápido en la televisión tuvieron efectos negativos inmediatos en la función ejecutiva de los niños de cuatro años. Los padres deberían saber que programas de televisión de ritmo rápido pueden impedir, al menos temporalmente, la función ejecutiva de sus hijos.

El artículo lo encontré en el nuevo portal de artículos científicos más populares en las redes sociales, API demo, y la foto la encontré aquí.

Diferentes, para lo bueno y para lo malo

Me tendréis que perdonar la insistencia pero otra vez voy a hablar de Punset y Redes. Será la variedad de programas de ciencia que ofrece la televisión española, que refleja bien el escaso número de noticias de ciencia que se hacen un hueco en los telediarios y el nivel general de conocimiento científico de nuestros estudiantes*.
El otro día vi el programa Redes (10/10/10): El cerebro masculino en el que Punset tiene una agradable e iluminadora conversación con la neurobióloga Louann Brizendine, autora del libro con el mismo nombre que el programa, y su compañero, el best seller El cerebro femenino. Aquí va una lista de lo que más me ha llamado la atención:
  • Todos empezamos teniendo un cerebro femenino hasta que a las 8 semanas los niveles de testosterona del feto portador del cromosoma Y en sus celulitas se disparan y se convierte en lo que se viene a llamar hombre.
  • Las mujeres usan los dos hemisferios en la mayoría de las tareas mientras que los hombres sólo usan uno.
  • Las mujeres tienen mayor número de neuronas espejo, responsables de la empatía emocional (ésta se veía venir).
  • Una mala noticia: la tontería machista ya estaba en el genoma del antecesor de los primates. Si les das a elegir entre un juguete con ruedas y una muñeca de felpa, los monos macho eligen las ruedas, mientras los monos hembra juegan indistintamente con los dos (igual respuesta se obtiene con niños en el experimento).
  • Una perogrullada: el área del impulso sexual crece 2.5 veces más en hombres que en mujeres (surprise, surprise!). Aún así hemos tenido suerte, porque los ratones tienen ese área 7 veces más grande que las ratonas. No puedo imaginarme lo pesados que se pueden llegar a poner los roedores en una noche de discoteca… En la misma línea, para acabar de arreglarlo, la zona del territorialismo también es más grande en hombres.
  • Qué les pasa a los papis: los niveles de testosterona bajan en los hombres cuando su mujer está embarazada (a la vez que sube la prolactina, importante gatillo del instinto protector).
  • Con la madurez, la reducción de testosterona y la subida de oxcitocina y estrógenos llevan a la formación de un cerebro más femenino en los hombres, con el consiguiente cambio de comportamiento; incrementan su capacidad para empatizar y leer los sentimientos de los demás; el afecto y su expresión física cobran mayor importancia ¿Será por eso que a muchas mujeres les van maduritos?
Pues eso: un programa de lo más recomendable.
*El informe Pisa 2006 completo en español está aquí y merece la pena echarle un vistazo a la tabla II.1.6 en la página 37. Por si alguien cae en la tentación, lo de estar ligeramente por encima de la media de la OCDE no tiene mérito si se considera que los que bajan la media son países como Indonesia, Turquía, Qatar, Kirguistán o Colombia. No sé para el resto, pero para mí los resultados por autonomías han supuesto una grata sorpresa.

Entendiendo la crisis

De nuevo Punset, de nuevo Redes, me ayudan a comprender un poco qué es lo que está pasando. Para quien no tenga tiempo (o ganas) de verlo entero, recomiendo los fragmentos en los que dos actores representan una conversación entre hermanos sobre economía. La hermana lista le explica al hermano (tan empanao como muchos de nosotros, yo al menos) cómo las hipotecas de riesgo americanas llegaron a taponar el sistema financiero español via Alemania.



La felicidad es la ausencia de miedo.
- Eduardo Punset -

A por el cacahuete

Que el inquisitivo Eduard Punset y su programa, Redes, son de lo mejorcito que se puede ver en la caja tonta, hace tiempo que está demostrado y lo que viene a continuación sólo es uno de tantos ejemplos que lo sustentan. Sus dos capítulos "Somos primates" no tienen desperdicio y están llenos, además de conocimiento, de escenas de las de quedarse con la boca abierta ante esos primos nuestros tan monos. En la segunda parte del programa han mostrado un experimento que me ha dejado flipada. Un investigador coloca un cacahuete dentro de un tubo vertical que está atado a la pared y le dice a un niño que saque el cacahuete. El tubo es demasiado largo para sus manitas, y el crío intenta alcanzarlo con todo lo que encuentra en la habitación. No lo consigue sacar. En un experimento equivalente realizado en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Alemania, el grupo del primatólogo Josep Call realizó la misma prueba con orangutanes. Para saber el final de la historia tendréis que ver el video. Sólo una anotación: el orangután del experimento jamás se había encontrado con una situación parecida anteriormente.