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De dónde soy…

Ayer vi una película en vasco que, a pesar - o quizá por - todas las contradicciones y sentimientos encontrados, me encantó, y hoy me he levantado con Labordeta cantándome esta canción en la cabeza.

Aragón–José Antonio Labordeta

Polvo, niebla, viento y sol,
y donde hay agua una huerta.
Al norte los Pirineos:
esta tierra es Aragón.
Al norte los Pirineos
y al sur la sierra callada.
Pasa el Ebro por el centro
con su soledad a la espalda.
Dicen que hay tierras al este
donde se trabaja y pagan.
Hacia el oeste el Moncayo
como un dios que ya no ampara.
Desde tiempos a esta parte
vamos camino de nada.
Vamos a ver cómo el Ebro
con su soledad se marcha,
y con él van en compaña
las gentes de estas vaguadas,
de estos valles, de estas sierras,
de estas huertas arruinadas.

Después, no lo he podido evitar, me he ido directa a la que os puse hace unos meses cuando lamentábamos la marcha del polifacético aragonés. Mi mente ha dado otro salto. Hay muertes que llegan muy a destiempo. Quisiera haber visto la plaza Tahir con los ojos de Labordeta…

La peli se llama 80 Egunean y la vi en el San Diego Latino Film Festival. De las cuatro que he visto hasta ahora, la mejor.

Adiós a Labordeta

De nuevo llegan noticias tristes. Esta noche se ha ido un profesor de historia licenciado en Filosofía, un poeta cantautor, un político de Zaragoza que tuvo las tripas de mandar a la mierda a una panda de chiquillos que le insultaban desde los butacones de la cámara de los diputados. Se ha ido José Antonio Labordeta. El beduino monegrino que metió un país en su mochila pronto estará bajando el Gállego para encontrarse con el Ebro y dejarse llevar.
Como suele ocurrir en estos casos, la marcha promueve el retorno a su obra. Sé que de pequeña escuché sus canciones, pero no las recuerdo. Sé que de no tan pequeña, lo vi pasear con su mochilica por lugares de España de los que no suelen salir en los documentales, pero sólo recuerdo verle sentado a la mesa de los lugareños, poniéndose hasta las cejas de comer. Sé que lo escuché bramar contra los políticuchos que este país nos ha dado y que, quizá por ser tan malhablada, sentí como mías sus palabras contra aquellos que lo mandaron callar. Ahora visito la página de rtve y devoro los videos que han  agrupado en homenaje a él. Fue un detalle que Informe Semanal le dedicara un documental al retirarse de la política. Me encoge el alma una grabación de audio, y me voy a youtube a buscar un video en el que se le vea interpretando su “Canto a la Libertad”.
Hay quien dice que era un gruñón. Los hay que lo tachan de malhablado y grosero y no le muestran el respeto que a otros que trabajaron menos pero vistieron mejor para acudir al congreso. A mí me da igual si soltaba sapos por la boca. No lo conocía pero, a mí, anoche, se me murió alguien.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
Hermano, aquí mi mano,
será tuya mi frente,
y tu gesto de siempre
caerá sin levantar
huracanes de miedo
ante la libertad.
Haremos el camino
en un mismo trazado,
uniendo nuestros hombros
para así levantar
a aquellos que cayeron
gritando libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
Sonarán las campanas
desde los campanarios,
y los campos desiertos
volverán a granar
unas espigas altas
dispuestas para el pan.
Para un pan que en los siglos
nunca fue repartido
entre todos aquellos
que hicieron lo posible
por empujar la historia
hacia la libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
También será posible
que esa hermosa mañana
ni tú, ni yo, ni el otro
la lleguemos a ver;
pero habrá que empujarla
para que pueda ser.
Que sea como un viento
que arranque los matojos
surgiendo la verdad,
y limpie los caminos
de siglos de destrozos
contra la libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.
Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad.